Tapón de cera en el oído: síntomas y cómo eliminarlo

Tapón de cera en el oído

El tapón de cera o tapón de cerumen es una de las causas más frecuentes de pérdida de audición reversible en la población general. Aunque en la mayoría de los casos no supone un problema grave, sí puede generar molestias importantes, desde la sensación de oído taponado hasta vértigos o zumbidos.

El cerumen es una sustancia natural producida por las glándulas ceruminosas del conducto auditivo externo. Su función es lubricar, proteger y limpiar el oído, atrapando polvo, microorganismos y cuerpos extraños. Cuando se acumula en exceso o se altera su consistencia, puede obstruir el canal auditivo y dar lugar a un tapón de cera. Esta situación es más frecuente en personas mayores, en quienes usan audífonos o tapones, o en aquellas que manipulan el oído con frecuencia.


Escrito por Alba Gastón Guerrero, docente especializada en formación sanitaria en INESALUD. 


Síntomas del tapón de cera

El cuadro clínico varía según el grado de obstrucción. En algunos casos, el tapón apenas genera síntomas, pero en otros puede provocar pérdida de audición parcial o total, sensación de oído lleno, zumbidos, picor, dolor leve o incluso mareos si el tapón presiona la membrana timpánica. Cuando entra agua en el oído, por ejemplo, al ducharse o nadar, el tapón puede expandirse y agravar los síntomas, aumentando la sensación de taponamiento o molestia.

También puede producirse una otitis externa si el cerumen retiene humedad y favorece la proliferación bacteriana. Por eso, la presencia de dolor intenso, supuración o fiebre requiere valoración médica inmediata.

Por qué se forma un tapón de cerumen

El oído tiene un sistema de autolimpieza natural: el cerumen se produce en la porción externa del conducto auditivo y, gracias al movimiento mandibular, migra hacia fuera, donde se seca y cae. Sin embargo, este proceso puede alterarse por diversos factores:

  • Uso de bastoncillos o instrumentos: al intentar limpiar el oído, el cerumen puede empujarse hacia el fondo, compactándose y obstruyendo el canal.

  • Exceso de producción de cerumen: algunas personas producen más cera de lo normal, lo que facilita la formación de tapones.

  • Uso de audífonos o tapones: bloquean la salida natural del cerumen.

  • Edad avanzada: con el tiempo, las glándulas ceruminosas producen cera más seca y densa, dificultando su expulsión.

  • Exposición al agua: el agua templada o el cloro de las piscinas pueden reblandecer y compactar el cerumen, formando un tapón.

Comprender estas causas permite orientar la prevención y evitar prácticas inadecuadas de higiene auditiva.

Errores frecuentes en la limpieza del oído

El uso de bastoncillos de algodón sigue siendo el error más habitual. Aunque muchas personas los emplean con la intención de limpiar, lo cierto es que pueden empujar la cera hacia dentro, lesionar el canal auditivo o incluso perforar el tímpano. Los profesionales sanitarios desaconsejan su uso interno: el bastoncillo debe utilizarse únicamente para limpiar la parte externa del pabellón auricular.

Otro error común es recurrir a métodos caseros como velas otológicas, objetos puntiagudos o irrigaciones sin supervisión. Estas prácticas carecen de evidencia científica y pueden causar quemaduras o infecciones.

Tratamiento del tapón de cerumen

El tratamiento depende del tipo de cerumen, la sintomatología y la integridad del tímpano. La evidencia científica señala tres métodos principales:

  • Cerumenolíticos o gotas ablandadoras: contienen sustancias como glicerina, peróxido de hidrógeno o aceites minerales que ayudan a ablandar la cera. Se aplican durante varios días antes de intentar su extracción. Aunque no disuelven completamente el tapón, facilitan su eliminación natural o mediante irrigación posterior.
  • Irrigación con agua templada o solución salina: una técnica frecuente en el ámbito sanitario. Se realiza con jeringa o dispositivo específico, dirigiendo el chorro hacia la pared del conducto auditivo para evitar daños en el tímpano. Es eficaz y segura si el tímpano está intacto, pero debe evitarse en pacientes con otitis, perforaciones o antecedentes de cirugía ótica.
  • Extracción manual: se utiliza instrumental específico (curetas, pinzas o microsucción) bajo visión directa. Esta técnica se reserva para tapones duros o casos donde la irrigación está contraindicada. Su práctica requiere personal entrenado, como enfermería o profesionales de otorrinolaringología.

Prevención desde la enfermería

La educación sanitaria es esencial para prevenir la formación de tapones. El personal de enfermería desempeña un papel fundamental en informar a la población sobre hábitos saludables de higiene auditiva:

  • Evitar introducir objetos en el oído
  • Limpiar únicamente la parte externa del pabellón
  • No usar bastoncillos para el interior del canal auditivo
  • Consultar periódicamente si se utilizan audífonos o tapones,
  • Secar bien los oídos tras la exposición al agua
  • Acudir al profesional sanitario ante pérdida auditiva o molestias persistentes.

La valoración enfermera ayuda a identificar factores de riesgo, registrar antecedentes de tapones recurrentes y coordinar derivaciones cuando sea necesario. En unidades de atención primaria, la enfermería puede realizar irrigaciones seguras o indicar el uso de cerumenolíticos según el protocolo.

Cuándo acudir al profesional sanitario

Debe buscarse atención sanitaria cuando los síntomas no mejoran tras aplicar gotas ablandadoras, si aparece dolor, secreción, mareo o fiebre, o si existe sospecha de perforación timpánica. En personas con antecedentes de otitis crónica, cirugía de oído o uso de audífonos, la valoración por un especialista debe ser prioritaria.

Intentar extraer un tapón sin supervisión puede resultar peligroso. La limpieza profesional es un procedimiento rápido, indoloro y con bajo riesgo de complicaciones si se realiza correctamente.

Conclusión

El tapón de cerumen es una alteración frecuente y, en la mayoría de los casos, fácilmente prevenible. Mantener una higiene adecuada del oído, evitar los bastoncillos y acudir al profesional sanitario ante cualquier síntoma son las medidas más eficaces para prevenir complicaciones.

Referencias bibliográficas

  • Jiménez-Rodas JRQ, Sánchez-Domínguez L. Extracción de tapones de cerumen por irrigación (lavado de oídos) en sala de curas.Revista Española de Enfermería Familiar y Comunitaria. 2023;36(2):134-142.

  • Benito-Orejas JI. Extracción de la cera de los oídos: revisión de técnicas y recomendaciones clínicas.Acta Otorrinolaringológica Española. 2022;73(4):245-252.