Fiebre Crimea-Congo en España: síntomas, contagio y prevención
Un nuevo caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Salamanca ha vuelto a situar a las enfermedades transmitidas por garrapatas en el centro de la actualidad sanitaria. El paciente, un hombre de 68 años con antecedente de picadura de garrapata, fue atendido inicialmente en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca y trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid, centro de referencia para este tipo de patologías.
El caso no implica que la enfermedad sea frecuente ni que exista un riesgo generalizado para toda la población. Pero sí confirma un escenario que los especialistas llevan tiempo señalando: la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en España ya no puede interpretarse como un episodio aislado. Desde 2016 se han notificado casos autóctonos, especialmente vinculados a exposición rural y picaduras de garrapatas.
Respuesta rápida: La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad viral zoonótica transmitida principalmente por garrapatas, sobre todo del género Hyalomma. Puede cursar de forma asintomática, pero algunos casos evolucionan con fiebre brusca, dolor muscular, alteraciones digestivas, trombocitopenia y manifestaciones hemorrágicas.
En España se considera una enfermedad emergente y de declaración obligatoria urgente. La prevención se basa en evitar la picadura de garrapatas, retirarlas de forma precoz y consultar ante fiebre o síntomas compatibles tras exposición en zonas rurales.
Escrito por María Fernanda Ramírez Ramos, periodista especializada en salud y redactora de INESALUD. Actualizado en junio de 2026.
Qué está pasando con la fiebre Crimea-Congo en España
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, también conocida como FHCC, es una infección poco frecuente en España, pero con relevancia creciente desde el punto de vista epidemiológico. Según los datos de vigilancia del Instituto de Salud Carlos III, entre 2016 y 2025 se notificaron 19 casos confirmados y no importados en España. Todos requirieron hospitalización y 6 fallecieron.
La información publicada tras el nuevo caso de Salamanca eleva la cifra acumulada a 21 personas afectadas desde 2016, con 6 fallecimientos. La mayoría de los casos se han relacionado con exposición en el medio rural, picadura o visualización de garrapatas sobre la piel, paseos por el campo, cuidado de huertos, caza, contacto con animales o actividad laboral en entornos naturales.
Un dato importante para profesionales sanitarios: los casos transmitidos por garrapata se han concentrado entre abril y agosto, con mayor frecuencia en junio y julio. Esto encaja con la mayor actividad estacional de los vectores y con el aumento de actividades al aire libre durante la primavera y el verano.
| Dato clave | Situación actual en España |
|---|---|
| Primeros casos humanos | Diagnosticados en 2016, aunque se ha identificado retrospectivamente un caso compatible de 2013. |
| Casos 2016-2025 | 19 casos confirmados y no importados notificados a la RENAVE. |
| Balance actualizado tras el nuevo caso | 21 personas afectadas desde 2016, según la información difundida en junio de 2026. |
| Fallecimientos | 6 fallecimientos registrados desde 2016. |
| Meses de mayor riesgo | Principalmente de abril a agosto, con más casos en junio y julio. |
| Zonas con más casos | La provincia de Salamanca aparece como una de las áreas con mayor número de exposiciones probables. |
Qué es la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad viral zoonótica causada por el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, perteneciente al grupo de los nairovirus. Se transmite principalmente por la picadura de garrapatas infectadas, aunque también puede producirse transmisión por contacto con sangre, tejidos o fluidos de animales o personas infectadas.
Se considera una de las enfermedades transmitidas por garrapatas con mayor extensión geográfica. Es endémica en zonas de África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia, pero en los últimos años también se ha consolidado como una enfermedad emergente en algunos países europeos.
En España, la primera detección del virus se produjo en garrapatas capturadas en Cáceres en 2010. Desde entonces, la vigilancia epidemiológica ha permitido confirmar casos humanos autóctonos y delimitar mejor las zonas donde el virus circula en su ciclo natural.
¿Por qué preocupan las garrapatas?
Las garrapatas son artrópodos hematófagos, es decir, se alimentan de sangre. Algunas especies pueden actuar como vectores de patógenos capaces de causar enfermedad en humanos y animales. En el caso de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, el vector más relevante es la garrapata del género Hyalomma.
Esto no significa que todas las garrapatas transmitan la enfermedad. De hecho, la mayoría de las picaduras no producen fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. El riesgo depende de la especie de garrapata, la zona geográfica, la circulación del virus en animales y vectores, y el tiempo de adherencia a la piel.
El interés sanitario ha aumentado porque las enfermedades asociadas a garrapatas parecen observarse con más frecuencia. No necesariamente porque antes no existieran, sino porque ahora hay mayor vigilancia clínica, más capacidad diagnóstica y una mejor identificación de patógenos transmitidos por estos vectores.
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Síntomas de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
La infección por el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo puede ser asintomática en una proporción elevada de casos. El Instituto de Salud Carlos III señala que hasta el 90 % de las infecciones podrían cursar sin síntomas o con cuadros poco específicos.
Cuando la enfermedad se manifiesta clínicamente, el inicio suele ser brusco. El periodo de incubación depende de la vía de transmisión: tras una picadura de garrapata suele situarse entre 1 y 3 días, aunque puede alcanzar los 9 días; si la exposición se produce por contacto con sangre o tejidos infectados, puede prolongarse hasta 13 días.
- Fiebre alta de inicio repentino
- Cefalea intensa
- Dolor muscular generalizado
- Dolor articular
- Malestar general intenso
- Náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal
- Conjuntivitis o sensibilidad a la luz
- Mareos o sensación de aturdimiento
- Somnolencia, confusión o cambios en el estado mental
- Petequias, hematomas o sangrados en mucosas
En los casos graves pueden aparecer trombocitopenia, alteraciones de la coagulación, afectación hepática, renal o pulmonar, hemorragias y fallo multiorgánico. La letalidad varía según las series y el contexto, pero se ha descrito un rango aproximado entre el 5 % y el 40 %, con mayor riesgo en personas de edad avanzada y pacientes con factores de vulnerabilidad.
Cuándo consultar tras una picadura de garrapata
Tras una picadura, conviene consultar con los servicios sanitarios si aparecen fiebre, malestar intenso, dolor muscular, síntomas digestivos, sangrados, manchas en la piel, decaimiento marcado o cualquier síntoma llamativo durante los días posteriores, especialmente si la exposición se produjo en una zona rural o de riesgo.
Cómo se transmite la fiebre Crimea-Congo
La principal vía de transmisión es la picadura de una garrapata infectada. En España, los casos descritos se han relacionado sobre todo con exposición en el campo, paseos, huertos, caza, contacto con animales o actividades laborales en entornos rurales.
También puede producirse transmisión por contacto directo con sangre, secreciones, tejidos o fluidos de animales infectados, especialmente durante el sacrificio o manipulación de carne en zonas donde el virus circula. Entre humanos, la transmisión es posible por contacto estrecho con sangre o fluidos de una persona infectada, especialmente en contextos sanitarios si no se aplican medidas de protección adecuadas.
Por eso, ante un caso sospechoso o confirmado, se activan protocolos de aislamiento, protección del personal sanitario, estudio de contactos y comunicación urgente a salud pública.
¿Se transmite por contacto casual?
No se considera una enfermedad de transmisión casual. Las autoridades sanitarias señalan que no hay evidencia de transmisión durante el periodo de incubación si no existen síntomas, ni transmisión documentada por contactos ocasionales, como coincidir en transporte público o en espacios compartidos sin contacto estrecho con fluidos.
Diagnóstico: por qué es clave sospecharla a tiempo
El diagnóstico de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo combina la valoración clínica, los antecedentes epidemiológicos y las pruebas de laboratorio. En un paciente con fiebre brusca, trombocitopenia o manifestaciones hemorrágicas, el antecedente de picadura de garrapata o exposición rural en las dos semanas previas debe elevar la sospecha clínica.
La confirmación se realiza mediante técnicas específicas, como detección de ácido nucleico viral por PCR o detección de anticuerpos específicos, según el momento evolutivo de la infección. En España, los casos sospechosos deben comunicarse de forma urgente porque la FHCC es una enfermedad de declaración obligatoria.
| Situación clínica | Por qué importa |
|---|---|
| Fiebre brusca tras exposición rural | Puede orientar la sospecha en zonas donde circula el virus. |
| Picadura o visualización de garrapata | Es uno de los principales criterios epidemiológicos. |
| Trombocitopenia o sangrado | Puede indicar evolución hacia un cuadro hemorrágico. |
| Contacto con fluidos de un caso | Requiere valoración y seguimiento por salud pública. |
Tratamiento de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
Actualmente no existe una vacuna de uso autorizado para humanos ni un tratamiento antiviral específico ampliamente establecido para la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. El manejo se basa en el soporte clínico y en el tratamiento de las complicaciones.
Esto puede incluir control de la fiebre y el dolor, hidratación, vigilancia hemodinámica, manejo de alteraciones de la coagulación, soporte respiratorio si es necesario y transfusión de hemoderivados en casos graves. La detección precoz es fundamental para iniciar medidas de soporte, reducir complicaciones y proteger al entorno sanitario.
La información de este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la valoración médica. Ante síntomas compatibles tras una picadura de garrapata o exposición de riesgo, es necesario consultar con los servicios sanitarios.
Cómo prevenir la fiebre Crimea-Congo
La prevención se centra en reducir el contacto con garrapatas y actuar correctamente si se produce una picadura. Esto es especialmente importante en actividades de campo, caza, senderismo, ganadería, jardinería, huertos o contacto con animales en zonas donde puede haber circulación del virus.
- Usar ropa protectora: pantalón largo, manga larga, calzado cerrado y calcetines por encima del bajo del pantalón en zonas de vegetación alta.
- Elegir colores claros: facilitan la visualización de garrapatas sobre la ropa.
- Aplicar repelentes autorizados: siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.
- Evitar caminar fuera de senderos: especialmente en zonas con matorral, pastos altos o presencia de animales.
- Revisar el cuerpo tras la exposición: axilas, ingles, cuero cabelludo, detrás de las rodillas, cintura y pliegues cutáneos.
- Revisar también ropa, mochilas y mascotas: las garrapatas pueden desplazarse antes de fijarse a la piel.
- Retirar la garrapata cuanto antes: con pinzas finas, sujetándola cerca de la piel y tirando de forma firme y perpendicular, sin aplastarla ni aplicar aceites, alcohol o calor.
- Consultar si aparecen síntomas: fiebre, malestar intenso, dolor muscular, síntomas digestivos, sangrados o alteraciones cutáneas tras la picadura.
Idea clave para población general
La medida más eficaz no es alarmarse, sino prevenir la picadura, revisar la piel después de estar en el campo y retirar la garrapata de forma adecuada lo antes posible. La mayoría de picaduras no causan fiebre Crimea-Congo, pero los síntomas posteriores deben vigilarse.
Qué deben tener en cuenta los profesionales sanitarios
Para los profesionales sanitarios, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo exige una combinación de sospecha clínica, protección individual y coordinación con salud pública. El antecedente de exposición rural o picadura de garrapata en las dos semanas previas puede ser decisivo cuando el paciente consulta por fiebre brusca, síntomas digestivos, trombocitopenia o sangrado.
En caso de sospecha, deben aplicarse medidas de aislamiento y control de infección, utilizar equipos de protección individual adecuados y comunicar el caso por los circuitos establecidos. La identificación precoz no solo mejora el manejo del paciente, también reduce el riesgo de transmisión en el entorno asistencial.
Fiebre Crimea-Congo, Lyme y otras enfermedades por garrapatas
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo no es la única enfermedad transmitida por garrapatas. La enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa mediterránea, la anaplasmosis o algunas rickettsiosis forman parte de un grupo de infecciones que requieren cada vez más atención clínica y epidemiológica.
El aumento de la vigilancia, los cambios en los ecosistemas, la movilidad de animales, las modificaciones en el uso del suelo y el impacto del calentamiento global pueden favorecer que algunos vectores amplíen su distribución. En este contexto, la formación sanitaria continua resulta clave para interpretar signos clínicos, identificar exposiciones de riesgo y actuar con criterios actualizados.
Preguntas frecuentes sobre la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
Formaciones recomendadas
La vigilancia de enfermedades emergentes, zoonosis y patologías transmitidas por vectores exige profesionales sanitarios capaces de interpretar el riesgo, reconocer signos de alarma y actuar con protocolos actualizados.
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Referencias bibliográficas
Centro Nacional de Epidemiología. Instituto de Salud Carlos III. (2026). Informe epidemiológico sobre la situación de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en España. Años 2016 a 2025. Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
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